Hay quien no sabe quien soy, o ni siquiera se acuerda de que existo.
Me elaboraron hace ya mucho tiempo y, a medida que los años pasan, crece mi esencia y mi orgullo. Mi valor nace de la aportación de esta familia, de su recuerdo constante a sus raíces. Soy viejo, pero no estoy cansado. Sí, vendrán otros más jóvenes, puede que sean mejores y más brillantes, pero yo soy el principio y ellos mis descendientes. Se servirán de mi fruto, del resultado de muchos años que mejorarán su creación. Pero no estoy dolido, para eso nací y para eso muero hoy, regalando por última vez el contenido de mi vida.
No voy a empezar por mi nacimiento, sería dejar de lado el porqué de mi existencia y el de las personas que se guiaron siguiendo mi camino.

un poco más